Ya vimos en una entrada anterior que tenemos diferentes opciones a la hora de elegir qué lente intraocular queremos cuando nos operamos de cataratas o de cirugía refractiva. Las lentes monofocales actuales ofrecen una muy alta calidad de visión, pero nos obligan a utilizar gafas para leer. Las lentes multifocales nos dan independencia de las gafas, pero a costa de algunas incomodidades, como son la visión de halos nocturnos y una reducción de la sensibilidad al contraste.
En últimos dos años se viene hablando mucho de las lentes EDOF. El acrónimo EDOF se refiere a Extended Depth Of Focus, es decir, Profundidad de Foco Extendida. La profundidad de foco es un término óptico que se refiere a la zona de enfoque que tiene una lente, que depende de la potencia de la lente y de la apertura del diafragma o iris. Es fácil verlo poniéndonos cualquier gafa de cerca y veremos que hay una zona en la que vemos bien, pero más cerca o más lejos veremos mal.
Las lentes multifocales intraoculares solucionan el problema utilizando dos o tres focos: uno de lejos, uno intermedio y uno de cerca, con pequeñas zonas de transición en las que la visión no es perfecta pero tampoco mala. Las lentes monofocales sólo tienen un foco. Si están ajustadas para visión lejana, empezaremos a ver mal (y necesitaremos gafas) al acercarnos a 2 metros o menos, según el tamaño de nuestra pupila. Las nuevas lentes EDOF intentan solucionar el problema alargando el foco.

De arriba hacia abajo: lente monofocal, lente bifocal y lente de foco extendido
Aunque hay discusiones sobre lo que es una auténtica lente EDOF, y hay lentes EDOF difractivas que para mí son en cierto modo multifocales, creo que la auténtica lente EDOF debe ser monofocal, de forma que no tenga anillos en su diseño y no produzca halos en absoluto.

Comparación de la visión simulada de una lente de foco extendido como la Isopure, y una lente monofocal estándar.
Lamentablemente, la tecnología no permite todavía alargar el foco de una lente EDOF hasta poder leer a 35 cm. Sí se puede, en cambio, alargar el foco desde la visión lejana a la visión intermedia. Es verdad que para leer un libro serán necesarias las gafas, pero la mayoría del tiempo usamos visión lejana y visión intermedia. En este mundo moderno, mucha gente lee más en el ordenador o en el móvil.
Por eso, si lo que uno busca es una visión de lejos óptima, tanto de día como de noche, sin destellos ni distorsiones, y poder usar el ordenador o mirar el móvil sin gafas, estas lentes son una estupenda opción.
En resumen: perfecta visión de lejos y aceptable visión intermedia (a 1 metro o así). Por ejemplo, los conductores profesionales o los jugadores de golf son candidatos perfectos para estas lentes.